Hemos aprovechado el puente de Todos los Santos para escaparnos al norte. Tan al norte como se puede estar en España, que viene a ser en la punta de Estaca de Bares. Hemos estado en O Vicedo, en una casa rural, que no sabía muy bien en qué consiste y que sigo sin tener muy claro en qué se distingue de un hotel, salvo por el tamaño. Creo que se puede alquilar también completa para grupos y debe ser entonces cuando funciona más bien como si alquilas un chalé.

La experiencia ha sido agradable, aunque el nene ha acabado harto de tanto coche. Ahora que es mayor le cuesta más dormirse y se le hace muy largo, incluso con las generosas paradas. El problema es que, siendo el viaje largo, las paradas lo hacen más largo, pues empleas todo el día en completarlo. Hemos pasado a ver a la familia de Pepa y brevemente por Lugo capital. El tiempo es inusualmente bueno en la zona y hemos podido visitar el faro de Estaca de Bares y pasear por Viveiro y O Vicedo. La zona es preciosa. Hay quien dice que los molinos ("generadores eólicos" si os ponéis quisquillosos) son feos, pero a mí me parece que el paisaje es aun más espectacular si le añades un parque eólico como el que hay al sur de Viveiro.
Haciendo honor al tópico nos hemos deleitado con la comida de la tierra. El pulpo a feira me gusta hasta para desayuno :-)