Se mantiene el canon

En España ésta ha sido la semana del canon. El Partido Popular cambió por sorpresa su actitud durante la tramitación de la "Ley de Impulso de la Sociedad de la Información" (LISI) y apoyó una enmienda presentada por Jordi Guillot, senador de ICV, para instar al gobierno a que elimine el canon sobre soportes digitales, precisamente cuando se anuncian las nuevas tarifas. Aunque la enmienda prosperó en el senado, con la única oposición del partido del gobierno, ha sido rechazada de vuelta a la cámara baja por los votos de PSOE, IU, CIU y CHA, y las abstenciones de BNG, PNV y ERC. Existen rumores de que podría estar decidida la reforma o eliminación del canon a medio plazo , pero lo cierto es que empezaremos el año con el canon extendido a móviles y discos duros, y sólo ligeramente rebajado en DVDs que actualmente suponen ¡más de la mitad de su precio!

El sabor de boca que queda es amargo. No hay que ser demasiado perspicaz para deducir que el PP tiene la vista fija en las elecciones al parlamento de dentro de tres meses y, como sus detractores se han encargado de recordarnos insistentemente, no hicieron nada durante los no tan lejanos ocho años de gobierno de Aznar. Ni siquiera quedan claras sus intenciones actuales, pues Rajoy, que habla de crear una "agencia de la propiedad intelectual" con no se sabe qué atribuciones, habla del canon como un "castigo preventivo" (lo que quiere decir que piensa que se fundamenta en un hecho ilegal) y el mismo senador de ICV que presentó la enmienda considera ilegales las descargas de Internet y posible detenerlas mediante "medios tecnológicos", como se puede leer en la entrevista enlazada al principio.

Y esos lumbreras eran nuestra esperanza de que se eliminase el mangoneo. El PSOE y ahora también IU han dado su apoyo explícito al canon y eso es lo que el PP ha conseguido dejar en evidencia. Quizás no contasen con conseguir los votos para ellos, aunque pueden quitárselos a sus contrincantes. En cualquier caso el hecho de que el PP lo haya provocado no quita que sea la puñetera verdad. Los partidos nacionales que se llaman de izquierda están a favor de mantener este cachondeo en contra de la voluntad y los intereses de la mayoría. Por cierto, que el otro PP, el Partido Pirata, el único que había prometido arreglar de verdad esta situación, no ha podido presentarse a las elecciones gracias a la ley de paridad, que exige a los partidos políticos tener un determinado número de mujeres en las listas. Ya podemos presumir de democracia.

Los políticos siguen ostentando una abismal ignorancia sobre esa "sociedad de la información" que pretenden impulsar con leyes. Quizás sea una cuestión de edad, de que son de otro ramo o que realmente no les interesa lo más mínimo. Seguimos con la banda ancha más lenta y cara de los países de nuestro entorno. Seguimos con sueldos en el sector tecnológico que no llegan a la mitad de nuestros vecinos. Y como sobra el dinero, seguimos trasvasando más de cien millones anuales al sector "cultural" para que sigan sacando "operaciones triunfo" y "misiones en Marbella". Las fábricas de discos cerraron y nuestros representantes hacen leyes para hacer como que arreglan lo que en realidad están jodiendo.